La Nacion

El clima político y la inversión

5 de noviembre de 2009, 02:00 AM

Existe consenso en que la economía argentina ha dejado atrás la recesión y comienza nuevamente a crecer. Parece también haber acuerdo en que, en 2010, el crecimiento del PBI ?las proyecciones varían entre 2,5% y 4,5%? estará empujado por las exportaciones y en menor medida por la recuperación del consumo. La inversión quedará rezagada respecto de las otras variables.

El impulso ?moderado? de la inversión vendrá más desde la demanda que del lado de la oferta. Es esta última la que permite el crecimiento sostenido. Desde luego, hay razones no controlables, como la crisis global, que explican la desaceleración de la inversión. Sin embargo, parecen pesar bastante más los factores domésticos, no necesariamente restringidos a los de tipo económico.

El factor más importante que afecta la inversión es la incertidumbre generada por la situación política y por algunas decisiones de gobierno. En la última encuesta de clima de negocios de SEL consultores, cerca de dos tercios de las empresas indican que son causas político-institucionales las que han afectado negativamente sus decisiones de inversión. Esto incluye la reducción del programa de inversiones (21%), la postergación de inversiones ya decididas (29%) y la cancelación o postergación del análisis de nuevos proyectos (11%). Lo significativo es que la tendencia es creciente con relación al momento de la recesión.

La crisis internacional, que a inicios del año pesaba algo más de la mitad en esas decisiones, ahora ha perdido casi toda relevancia.

La inseguridad jurídica derivada de estos factores político-institucionales no sólo es alta en la percepción de las empresas, sino que para más del 70% ha empeorado en el último año, según la encuesta de SEL.

Aquí también la tendencia es creciente con relación al momento de la recesión. Los cambios frecuentes de las reglas y las intervenciones del Gobierno, identificados por las empresas como los aspectos que más influyen en la inseguridad jurídica, han llevado a una progresiva disminución del horizonte de previsibilidad para invertir. Ahora es de apenas poco más de un año. Es obvio que esto desalienta las decisiones de inversión.

La inseguridad jurídica, que explica un horizonte de previsibilidad para invertir tan corto, es una expresión de la debilidad de las instituciones. En una escala de 1 a 10, el respeto a los derechos de propiedad obtiene 4 puntos. La independencia y correcta administración de la justicia, el cumplimiento de los compromisos del Estado, el aprovechamiento de las oportunidades de comercio internacional y la solvencia profesional y de gestión de la administración pública califican todos por debajo de 4.

Consistente con esto, y con lo señalado acerca del efecto negativo que el clima político tiene en las decisiones de inversión, el 77% opina que las relaciones entre las empresas y el Gobierno han empeorado. La tendencia es creciente.

En este escenario no resulta sorprendente que el 94% de las empresas opinen que la política económica es desfavorable para el desarrollo de los negocios. Con una mejor calidad institucional y una mayor certidumbre hacia el mercado, no sólo la recuperación de la economía sería más rápida, sino que se sentarían las bases para un crecimiento sostenido con más equilibrio social.

El autor es director de SEL Consultores

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